30 de diciembre de 2011

26 de diciembre de 2011

Jerarquizando

No es posible jerarquizar las concepciones de la vida, pero sí es posible hacerlo a los puntos de vista que originan esas jerarquizaciones. Esa es la razón que nos permite desechar por incongruente la concepción religiosa de la vida.

24 de diciembre de 2011

Distinciones

La distinción moral entre lo que está bien y lo que está mal no tiene una correspondencia inequívoca con lo que dictan las leyes: ni todo lo que está bien debería estar permitido, ni sólo debería estar permitido lo que está bien; ni todo lo que está mal debería estar prohibido, ni sólo debería estar prohibido lo que está mal. La inclusión en este conjunto de la valoración confirma la invalidez de otra correspondencia: no todo lo que está permitido es digno de alabanza, ni es sólo digno de alabanza lo que está permitido; ni todo lo que está prohibido debe ser censurado, ni sólo debe ser censurado lo que está prohibido.

22 de diciembre de 2011

Carl Sagan II



Como continuación del post del día 20, en reconocimiento al trabajo de Carl Sagan, en el décimoquinto aniversario de su fallecimiento, a continuación enlace a uno de sus documentos relativos al escepticismo.

"El sutil arte de detectar camelos" es un alegato a favor de la ciencia y en contra del oscurantismo, el dirigismo y la superstición. Correspone al capítulo 12 del libro El mundo y sus demonios, editado por Editorial Planeta en 1997, y se publica en este blog según la versión contenida en http://fluidos.eia.edu.co/lecturas/camelosmf.html

20 de diciembre de 2011

Carl Sagan I



En tal día como hoy, 20 de Diciembre, de hace justamente 15 años, falleció Carl Sagan, astrónomo, exobiólogo y divulgador científico. Como modesto homenaje a su figura, adjunto dos enlaces a dos documentos relativos al escepticismo, uno de ellos hoy y el otro pasado mañana, día 22.


"La Carga del Escepticismo" es un documento en el que Sagan justifica esa orientación filosófica; su publicación en este blog es deudora de http://biblioweb.sindominio.net/escepticos/sagan.pdf, URL donde se publicó originalmente.

18 de diciembre de 2011

Defina

A aquellos que sostienen que el conocimiento es el enemigo declarado de la vida, deberíamos pedirles su definición de “la vida”.

16 de diciembre de 2011

Autopercepción

La inteligencia puede hacernos, algunas veces, desgraciados. La estupidez nos hace desgraciados siempre; la ventaja es que no nos damos cuenta.

14 de diciembre de 2011

Contrapunto LXXI

Prefiero vivir dudando, y cargar con el carácter trágico de la vida, que pasarme la existencia riendo sin comprender nada, a menos que la sonrisa sea de desprecio.

12 de diciembre de 2011

Miedo a la razón

Los animales solamente tienen miedo de aquello que existe. El ser humano, gracias a la religión, teme también lo que no existe.

10 de diciembre de 2011

Contrapunto LXX

Deberíamos restringir en lo posible las decisiones que dependan en alto grado de futuro. No se debe tener excesiva confianza en algo que es distinto cada día.

8 de diciembre de 2011

6 de diciembre de 2011

Handicapé

La masa no es despreciable porque sea numerosa, sino porque es incapaz de razonar.

4 de diciembre de 2011

Contrapunto LXIX

Si mi conciencia amenazara ruina, dirigiría todos mis esfuerzos a que lo último que se derrumbara fuera la puerta.

2 de diciembre de 2011

Trabajo perdido

Es inútil querer restringir nuestras relaciones a lo simple, siempre y cuando no seamos o idiotas o creyentes.

30 de noviembre de 2011

28 de noviembre de 2011

Bye Bye, love

La muerte propia es la forma más incruenta de perder aquellos que, creyéndose amigos, no podemos sacudirnos de encima.

26 de noviembre de 2011

Simplificando

Cuando creemos que simplificamos la complejidad, o no la simplificamos en absoluto o no es complejidad.

24 de noviembre de 2011

22 de noviembre de 2011

Válido

El yo es la única instancia que no pierde valor por más contradicciones que posea.

20 de noviembre de 2011

Sade/Sacher Masoch

-La crueldad consciente es la única justificable -dijo el marqués de Sade.
-Sobretodo si es castigada -respondió Sacher Masoch.

18 de noviembre de 2011

A capella

Cuando se quiere expresar un razonamiento, es preciso hablar. Cantar no sirve.

16 de noviembre de 2011

Notas al pie

Pensar que no somos dueños de nuestro destino sería como escribir un libro dejando que otro confeccionara el texto y nosotros limitarnos a escribir las notas a pie de página.

14 de noviembre de 2011

Contrapunto LXVIII

Saber burlarse de uno mismo es la condición imprescindible para que la burla a los demás sea legítima. En cuanto al menosprecio, en cambio, la correlación es la contraria: cuanto más me aprecio, más justificado me siento para menospreciar a los demás; es casi una cuestión de justicia... ética.

12 de noviembre de 2011

Un poco de azul en el paisaje


Traducción de David Stacey

No es la primera vez que se menciona en estas páginas la publicación en castellano de un libro de Pierre Bergounioux. No podemos más que felicitarnos por el hecho de que pequeñas editoriales independientes, Días Contados con La huellala propia Minúscula con Una habitación en HolandaAlfabia con B-17G, se hayan decidido a traducir y editar al francés, autor de una vasta obra narrativa de cariz inequívocamente francés por sus temas pero con indiscutible vocación de europeizad, un escritor que se resiste al encasillamiento reconocido con algunos de los premios menos mediáticos pero no por ello, o precisamente por ello, menos relevantes cuando es de la calidad literaria de lo que se trata.

Hay escritores cuya producción literaria descansa más en lo que antiguamente, antes de los excesos sectarios de la crítica de la segunda mitad del siglo XX, se llamaba "forma" que en el "fondo"; es decir, más en la manera en que se articula su discurso que en el contenido de aquello que se cuenta. Brive-la-Gaillarde, y por extensión el departamento de la Corrèze, en la región francesa del Limousin, es el microcosmos geográfico donde Pierre Bergounioux sitúa gran parte de su producción narrativa, confiriéndole no sólo el estatuto de lugar sino incluso en el protagonista.

Un poco de azul en el paisaje (Un peu de bleu dans le paysage, 2001) es un retablo compuesto por ocho cuadros, más sugerentes, característica intrínseca de la obra del francés, que exhaustivos, en los que Bergounioux explora el territorio geográfico de la Corrèze a través de lo que la memoria ha impreso en cada lugar y la forma en que su recuerdo lleva al origen.

Se puede viajar al pasado subiéndose al carro de la nostalgia, pero no solamente la del alma sino también la del paisaje que nos hizo tal como somos mediante un lento pero irreductible proceso de modelaje, precisamente porque ese territorio físico era tal como era y nos imprimió un carácter cuyos rasgos nos acompañarán para siempre.

"La infancia es un misterio, y doblemente cuando en universo que uno descubre es aquel agrario, cerrado, milenario, que ha subsistido al margen del movimiento, del intercambio, de la modernidad hasta la mitad de este siglo y un poco más, a veces, según el lugar."


La crueldad de la tierra y la precariedad de la existencia no dejan lugar a las expansiones emocionales ni a los sentimientos:

"Me parece que mi alma, o lo que hace las veces de ella, si se me permitiera examinarla fuera, en el suelo, sobre una mesa de cocina, se parecería en más pequeño, en mucho menos extenso, consistente, duradero, a la depresión de basta arenisca, marrón ocre o blanco sucio, de una media legua de diámetro, donde fue arrojada para empezar."


El pasado irrecuperable sería pues, según Bergounioux, un territorio vedado, sólo abre sus puertas a la memoria y únicamente se puede experimentar en los sueños.

¿Dónde se halla pues ese pasado? En diversos aunque concretos lugares de la geografía física, pero también en la configuración moral del individuo, cuya composición nos revela esa arqueología del espíritu que es la escritura: en la infancia, el período de descubrimiento y exploración de los parajes recónditos, cuya magnitud sobrepasa las fronteras de la comprensión; en los territorios aislados con sus habitantes endémicos, resultado de incontables endogamias fruto del aislamiento; en el paso de la concepción del tiempo como magnitud inamovible e inmensurable a inquieta corriente que se cobra sus víctimas; en el descubrimiento del otro en esos emigrantes expulsados de su lugar de origen por conflictos cuya distancia los hace legendarios; en los amigos de la adolescencia con quienes compartir

"... la idea de que el universo era un hemisferio hueco, achatado, ocre y granuloso de un kilómetro aproximadamente de radio, cuya circunferencia agotaba toda expectativa, sustancia y posibilidad";

en las primeras transgresiones que supone llevar a cabo esas conductas que se creía exclusivamente reservadas a los adultos; y en la pasión que representan las necrópolis sobre las que se asientan los cimientos de las casonas desoladas, testimonios de tiempos más gloriosos.

"Sólo se es una vez. No se cambia fácilmente el carácter. Hay un privilegio del origen, un sortilegio, también. La fe nueva, intacta, que uno trae al nacer confiere a las primeras cosas un definitivo ascendente. Ya podrán, más adelante, componer otros rostros, sólo uno tendrá nuestra aprobación: el que les vimos cuando llegamos."

¿Posibles vías de escape? Pocas, porque ni el empeño ni la voluntad pueden borrar las huellas del tiempo, pero siempre queda la lectura, que nos duplica en dos seres separados, el que experimenta con la vida y el que se recrea en lo que lee:

"Un libro de verdad afecta en mayor o menor grado a lo que pensamos y, por lo tanto, a lo que somos. Cambia, en cierta medida, el mundo que consiste, en parte, en la idea que tenemos de él, ya lo adorne y agrande, ya consuma su ruina [...]. No conozco libro, cuando ha importado, que no haya hecho temblar el suelo de la existencia, dislocado la visión pobre, burda, que yo tomaba, antes de que la quebrantara, por la realidad."

Uno de los grandes escritores europeos disimulado por un aparentemente sencillo envoltorio, Pierre Bergounioux. No se lo pierdan. Por favor.
Intervención en el programa de televisión del Canal33 Via Llibre en este enlace

10 de noviembre de 2011

La prueba

La verdadera prueba de la potencia de un argumento es su expresión. Cuando creas que posees un argumento irrebatible, exprésalo en voz alta; la mayoría de las veces te llevarás una desagradable sorpresa.

8 de noviembre de 2011

Dinamicidad

Cualquier definición que nos comprenda debe estar en continua redefinición. Nuestra conciencia nos procura la ilusión de estaticidad, pero el proceso mediante el que lo formula precisa necesariamente de alto grado de dinamicidad.

6 de noviembre de 2011

Peligro: invasión

El principal peligro de la adopción de ideas ajenas sin ninguna restricción ni ninguna reserva intelectual deriva de las trampas que pueden tender a las propias.

4 de noviembre de 2011

La complejidad irresoluble

Algún defecto debe poseer la supuesta complejidad que puede ser resumida; defecto contrario pero defecto, al fin y al cabo, del que debe poseer la supuesta complejidad que no se puede resolver.

2 de noviembre de 2011

Inmunización

Que siempre se aprende de los errores es una falacia. Si fuera cierto, jamás los repetiríamos.

30 de octubre de 2011

La disensión

Nos es más fácil admitir que alguien está en desacuerdo con nuestros actos que esté en desacuerdo con nuestro pensamiento. Tal vez sea debido a que es más fácil hacerle ver que anda equivocado mediante acciones explícitas que mediante razonamientos.

28 de octubre de 2011

La mayoría

La conformación de una mayoría no implica ninguna clase de superioridad moral.

26 de octubre de 2011

Definitivo

Aceptamos, por convención, que la muerte es definitiva, aunque este enunciado sea hecho bajo un planteamiento gravemente afectado de tautología. Lo que deberíamos considerar definitivo, y actuar en consecuencia, es la vida.

24 de octubre de 2011

No es seguro

Los enigmas que proceden de las incertidumbres del mundo son mucho más fácilmente resolubles que los que proceden de las incertidumbres de la inteligencia. Los primeros debe resolverlos la ciencia; los segundos, la razón.

22 de octubre de 2011

Tú ya no eres tú

La locura es peligrosa no tanto por lo que tiene de desequilibrio como por lo que significa en términos de alienación: es la enfermedad que nos hace perder en mayor medida nuestra especificidad.

20 de octubre de 2011

Inmanencia

Desde una perspectiva humana, la vida es el fenómeno más inmanente que existe, la principal justificación del hecho de vivir.

18 de octubre de 2011

Mejor solo

Llorar en compañía tiene un componente de espectáculo que enmascara el probable dolor subyacente; solamente en soledad el llanto es real.

16 de octubre de 2011

El provecho

Para que una pérdida sea provechosa debería carecer necesariamente de la contrapartida de ganar algo a cambio.

14 de octubre de 2011

Updating

Conservar inalterados a cualquier precio los viejos prejuicios me parece una opción poco recomendable. Es mejor ir sometiéndolos a actualizaciones periódicas, no tanto para abandonar aquellos que se han convertido en inútiles por su obsolescencia como para adquirir nuevos repertorios de innovadores, brillantes y revolucionarios prejuicios por estrenar.

12 de octubre de 2011

Herramientas

La concreción (del latín concresco: crecer por aglomeración, formado por agregado de partes) sería una de las características más definitorias de la subjetividad (del latín subiectivus: que se coloca debajo); análogamente, la dispersión (del latín dispergere: esparcir, desparramar) caracterizaría la objetividad (del latín obiectus: que se coloca encima). Una posee un centro conceptual encuadrado en unas coordenadas concretas; la otra, en cambio, o bien no posee centro, o bien su centro está en todas partes. Siguiendo el mismo razonamiento, se podría decir que la herramienta adscrita a la subjetividad es el análisis (del griego analysis: separación y disolución, descomposición), mientras que la más eficiente para la objetividad debería ser la síntesis (del latín synthesis, procedente del griego; poner junto).

10 de octubre de 2011

El insomnio

No comprendo el ansia religiosa por la vida eterna. Puestos a buscar analogías, la más pertinente sería una interminable noche de insomnio. Incluso en el caso de una eternidad gloriosa, es difícil pensar en una tortura peor.

8 de octubre de 2011

La religión y la autoestima

Con la excusa del altruismo, concepto tan exageradamente sobrevalorado por la religión, las élites de los poderes de la ortodoxia sancionan como inconveniente para la comunidad de adeptos cualquier sentimiento que, ni remotamente, tenga alguna relación con la autoestima. La postura es diametralmente opuesta cuando estas élites dictan las normas que deben aplicarse ellas mismas.

6 de octubre de 2011

A cada uno lo suyo

La moral aconseja tratar al prójimo como a sí mismo. La ética, a tratarlo como se merece.

2 de octubre de 2011

Aplazado

Si la idea de transcendencia es ya una estupidez en el plano físico, pretender transcendentalismo en el plano moral es la peor de las indecencias.

30 de septiembre de 2011

El respeto máximo

La mejor forma de mostrar el respeto debido a la muerte es considerarla un enemigo a batir y, por tanto, aún conociendo de antemano el resultado del combate, no aceptar sumisamente su poder sino desafiarla a un combate desigual.

28 de septiembre de 2011

El origen

¿Fue la presencia del enigma lo que provocó el ansia de conocimiento a nuestro antepasado, o fue precisamente el ansia de saber lo que reveló la existencia del enigma?

26 de septiembre de 2011

La vejez

Tal vez la decrepitud que acompaña a la vejez no sea más que una trampa de la muerte para debilitarnos a la hora del combate definitivo con ella.

24 de septiembre de 2011

Malogrado

Si la muerte no fuera el verdadero fin, el Requiem de Mozart sería talento malgastado.

22 de septiembre de 2011

Correspondencia

Hay ocasiones en las que deberíamos desconfiar del poder del lenguaje, y adecuar no sólo las palabras sino también el tono y la expresión para que correspondieran exactamente con aquello que queremos expresar, con el contenido. No podemos exigir ninguna responsabilidad a nuestros oyentes cuando, por ejemplo, la expresión de nuestro pensamiento sobrepasa el sentido de lo que queríamos expresar.

20 de septiembre de 2011

La patria

Aviso para los amantes del exilio: la patria no es más que el polvo que hemos acumulado en las suelas de nuestros zapatos: volátil, insignificante...

18 de septiembre de 2011

El bípedo

Más que para conseguir dos extremidades capaces de agarrar cosas o cualquier otra razón que la paleoantropología pueda proponer, me gustaría pensar que lo que buscaba el primer homínido que se irguió era poder mirar más lejos.

16 de septiembre de 2011

Definición in extenso

De todas las definiciones posibles del ser humano, tal vez la más precisa fuera una que consistiera en la mera enumeración de todo aquello que tememos.

14 de septiembre de 2011

Qué es cultura (y qué no lo es)

Cultura no considera "gran proyecto" traducir 'Ulysses'

Editores critican la "falta de criterio" en las ayudas de la Dirección Xeral do Libro

ÓSCAR IGLESIAS - Santiago - 03/09/2011
"Calidad de la obra" e "interés especial, en atención a su carácter innovador y su incidencia en la apertura de nuevas perspectivas para el libro". Son los dos criterios de más peso en la concesión de ayudas para la materialización de grandes proyectos editoriales. La principal línea de ayudas a la edición no escolar desde hace dos décadas, junto con las subvenciones a la traducción, disminuidas en un tercio en 2011 -200.000 euros en total- y todavía sin resolver. La principal sorpresa de la convocatoria ha sido la exclusión de Ulysses, de James Joyce.
Con estos criterios de precisión y cuatro más, algo redundantes, la Dirección Xeral do Libro publicitó en el Diario Oficial de Galicia del 19 de agosto la resolución de las ayudas de este año. Algo menos de 194.000 -un tercio menos también que en 2010- entre 2011 (un 10% de la subvención), 2012 (el 40%) y 2013 (el 50% restante), en vez de la división bianual, al 50%, del año pasado, siempre según disponibilidad presupuestaria. Entre los 44 títulos beneficiados, los más costosos -por orden- son los cinco volúmenes de A música nas catedrais galegas y La música medieval en Galicia (Rafael Máñez y Manuel Rey, respectivamente, en Armonía Universal), los cuatro tomos de Historia do fútbol galego, del historiador Carlos Fernández (Ediciones Bolanda), la Edición anotada de Sherlock Holmes que publicará Rinoceronte y el rescate antropológico Os hórreos de Galicia, de Xesús A. Gulías Lamas (Ir Indo).
También hay libro religioso (la editorial Mendaur recibe más de 12.000 euros para tres libros bíblicos ilustrados por el monje de Oseira Frey Luis Álvarez), de reconstrucción histórica (Os Morenos de Lavadores, de Miguel Pérez y Xerardo Santomé, sobre la orquesta del barrio vigués) y reediciones más o menos expresas como Cogomelos de Galicia.
Entre lo rechazado hay propuestas de la Axencia Literaria Galega (un libro con los aforismos de Man de Camelle), Rinoceronte (una colección de novela gráfica) o Galaxia. La editorial viguesa solicitó ayuda para el libro-disco sobre Cunqueiro de César Morán, dos traducciones de Orhan Pamuk y, sobre todo, llevar a buen término la versión en gallego de Ulysses, que Otero Pedrayo, aconsejado por Risco, tradujera parcialmente en 1926. Al final hubo ayuda (5.212 euros en total) para Cociñar con algas, de Estefanía Maceiras, y Novos pasos por Bretaña coa memoria de Castelao, de Pemón Bouzas.
Los trabajos sobre la novela-marca de la modernidad, con Xosé María Sáinz, Eva Almazán y Xavier Queipo de traductores, empezaron en 2004, justo después de que Galaxia publicase Fragmentos de Ulises, 1926, reeditando la traducción que el diputado del Partido Galeguista publicara ese año en la revista Nós. La salida del Ulises en gallego estaba prevista para 2012, aprovechando que expiran -salvo nueva prórroga de las leyes de propiedad intelectual- los derechos sobre la obra de los herederos.
"Esta debería ser una ayuda específica para libros estratégicos, de riesgo, que la Administración apoya por su valor simbólico", destaca Víctor Freixanes, director de Galaxia, que refresca que hubo Joyce en gallego antes que en cualquier otra lengua peninsular. Cultura -este periódico no consiguió hablar con el director general del Libro, Francisco López Rodríguez- se remite a las bases de la convocatoria, y defiende que la comisión de valoración hizo su trabajo con "criterios técnicos y objetivos". La Consellería cita el artículo 7, donde se consideran excluidas "aquellas obras que puedan considerarse de lujo por el coste de edición, pero de contenidos que puedan aparecer en formatos más económicos". "Encajaría más en las ayudas a la traducción", apuntan.
La de Galaxia, en tapa dura y comentarios "mínimos" después de cada una de las tres partes -no hay anotaciones- "no se puede considerar de lujo", defiende Freixanes, que ha solicitado explicaciones a Cultura. La opción de solicitar una ayuda a la traducción para una obra de esta dimensión -cubre entre el 50% y el 75% del coste, nunca más de 6.000 euros- ni la valoraron. Moisés Barcia (Rinoceronte) tampoco entiende los criterios. "Da la impresión de que se hace al azar, como la compra anual para bibliotecas, donde género y tirada importan más que la calidad y la relevancia de la obra". El presidente de los editores gallegos, Manuel Bragado, no se pronuncia sobre la selección, pero lamenta una reducción "muy importante". El temor, poco antes del verano, era que estas ayudas dejasen de existir.

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12 de septiembre de 2011

10 de septiembre de 2011

Velocidad

La habilidad del felino para la caza de sus víctimas no reside tanto en la velocidad de su carrera como en el silencio con que acecha a su presa.

8 de septiembre de 2011

El fin

Las sectas milenaristas y aquellas que anuncian una vida gloriosa después de la muerte no anuncian el fin del mundo: lo ansían.

6 de septiembre de 2011

Un instante

Si la vida no es más que el instantáneo tránsito entre nuestro nacimiento y nuestra muerte, el momento más feliz es aquel que, en medio de un traslado de vivienda, hemos abandonado ya nuestra vieja casa y no nos hemos establecido aún en la nueva.

4 de septiembre de 2011

Equivalencia

La falsa dicotomía entre fe y razón es equivalente a la que existiría entre el culto al sol y la astronomía.

2 de septiembre de 2011

El umbral

Lo peor de la estupidez no es que sea lamentable, es que, algunas veces, no tenemos más remedio que soportarla.

30 de agosto de 2011

Gran angular

Hay que ser extremadamente cuidadoso con la magnitud de las expectativas: la amplitud de miras no tiene por qué ser incuestionablemente recomendable; las luces largas no nos permiten ver lo que hay cerca.

26 de agosto de 2011

Edipo en Stalingrado

Traducción de José Aníbal Campos. Epílogo y notas de Völker Schlöndorff


Juntamente con las celebradas e imprescindibles Un armiño en Chernopol (Ein Hermelin in Tschernopol, 1958), Memorias de un antisemita (Memoiren eines Antisemiten, 1979) y Flores en la nieve (Blumen in Schnee, 1989), editadas bajo el nombre de Gran Trilogía, Edipo en Stalingrado (Ödipus siegt bei Stalingrad, 1954) constituye una de las obras mayores del escritor austrohúngaro.

Un innominado narrador sarcástico, rayano en el cinismo, 
"¡Ah, los poetas! Ellos y sus arrobados circunloquios, esos cuencos de mendigo en los que pueden verterse los sentimientos de cualquiera, que luego serán bebidos por el propio bardo, ya tibios y empozados", 
alterna las formas del lenguaje oral, en ocasiones incluso retóricamente, mediante el recurso frecuente a citas, verdaderas o espúreas, de personajes de la cultura universal, dirigiéndose al lector, apelándole directamente, y compone su discurso mediante largas frases sintácticamente tan complejas como impecables, con descripciones minuciosas, detalladas y perfectas:
"Horas de silencio y quietud, entretejidas con la fantasmal urdimbre del pasado. Oscuras voces de la sangre; como en el reflujo de las mareas, cuando salen a la superficie, desde los fondos anegados, cosas desconocidas y relevantes...";
se trata de informarnos, omniscientemente -omniscencia que declara, justifica y asume explícitamente, en un ejemplo paradigmático y autoparódico del narrador que posee la totalidad y el dominio de los recursos narrativos-, de las andanzas del barón Traugott von Yassilkovski, un representante de la pequeña y advenediza nobleza rural de la Prusia oriental, un musiliano Ulrich veinticinco años después, de la magnífica Rubia de Raza, 
"La rubia diablillo con lazos de antaño había florecido y mostraba ahora el esplendor de una concubina de Ingres"
y del círculo de sus amistades y relaciones, centrando la acción en el Berlín de finales de 1938 y principios de 1939, un Berlín que puede actuar como contrapunto al de Berlin Alexanderplatz; es decir, en vísperas de la gran catástrofe que sacudiría a Europa, los personajes actúan como si la ignorancia, casual o intencionada, de la catástrofe futura les eximiera de los sucesos que estaban a punto de desencadenarse. La acción si sitúa, pues, en un marginal reino de la apariencia en el que la distinción que procura la inutilidad es la norma a seguir, en un tiempo de crisis, de cambio, en el que la burguesía es el territorio de lo que se es, mientras que la aristocracia es el de lo que se ha sido.
Las magistrales descripciones de grupos de personajes consiguen captar tanto el ambiente de la situación descrita como las características de los personajes relevantes para la acción mediante la focalización en primeros planos de los protagonistas de cada escena y aperturas casuales del plano para recoger a los personajes secundarios -como hace, por ejemplo, en la descripción de la entrada de la actriz americana y de su séquito en el bar de Charley-, todo ello medido al milímetro para que la atención del lector pueda percibir aquello que le interesa al narrador que sea percibido pero no se distraiga con lo accesorio.
Este narrador lúcido, incontinente, socarrón y provocador, alterna esas detalladas descripciones con desopilantes reflexiones, citas eruditas, llamadas de atención a su interlocutor y digresiones personales en las que nos informa de sus opiniones, de sus creencias, se justifica o se excusa, y emite su juicio sobre unos personajes a los que sólo podemos conocer a través de su interesada mirada. 
"La ironía, por sí sola, aísla al individuo del pernicioso y brumoso círculo del colectivo; y la meta suprema a la que se ha aspirado desde siempre -y a la que se aspira todavía a través del arduo ascetismo y la contemplación aislada del mundo- sólo puede alcanzarse, a fin de cuentas, por la vía de una négligence irónicamente distanciada...". 
Si es cierto que Traugott von Yassilkovski debería formar parte de la galería de la fama de los personajes de la literatura del siglo XX, junto con los protagonistas de Musil, BánffyHeimito von Doderer, por ejemplo, el innominado narrador de Edipo en Stalingrado tiene méritos suficientes para figurar en la nómina de los narradores estrafalarios que podría encabezar, quizás, Tristram Shandy.
"¿Quién, santo cielo, pretende convencernos de que en realidad no estamos ciegos, y que todo ese absurdo teatro no está teniendo lugar únicamente dentro de nosotros, como un reflejo en nosotros, muy en el fondo de nuestros ojos ciegos: ilusión, engaño y apariencia de todas las cosas, esas cosas familiares, cosas amadas, cosas odiadas, indiferentes; cosas queridamente odiadas, entrañablemente indiferentes...?"
Esa retórica paródica que se traspasa a ciertos personajes cuando cita sus palabras, el uso indiscriminado de los lugares comunes del discurso rancio y anacrónico, el refuerzo y fijación de las caricaturas de los protagonistas y, en fin, su pérfido cinismo, es precisamente lo que le hace tan entrañable:
"¿Qué es en nihilismo, por favor? Una enfermedad del siglo para caballeros. La gonorrea como vivencia interior. Y de su progenitora, la estética literaria, de esa fulana no puede curarse uno con un par de inyecciones de penicilina cristiana, estimado señor."
Edipo en Stalingrado es otra crónica de una sociedad que se enfrenta, inconscientemente, a su desaparición. "El bueno y antiguo espíritu prusiano" es reclamado y adorado con la altivez del que se cree miembro de un club exclusivo y eterno, ajeno al presente y negando por omisión un ineluctable futuro en el que no quiere creer; que, sin embargo, avanza, implacable, ignorando las ruinas de un pasado que, por no ofrecer, ni siquiera se resiste.
Un personaje, prácticamente mudo hasta las tres cuartas partes del libro, sobrevuela las explicaciones del narrador, se filtra en sus digresiones, y va tomando forma, igual que se condensa un vapor por efecto de la temperatura, hasta que su presencia, antes citada pero disuelta entre la clientela fiel del bar de Charley, se hace patente con sus autorizadas intervenciones: es "el doctor", experto en 
"la ciencia del fisgoneo del alma a través de la cerradura y la de husmear en las ropas íntimas de los demás...", 
de cuya identidad nos da la pista definitiva el título del libro, el poseedor de esa "amable sonrisa de basilisco [con la que mira] a los ojos de su víctima", que es objeto de la inspirada sorna del narrador cuando le adjudica la invención de "un producto depilador que al mismo tiempo sirve como tónico para el crecimiento del cabello", y del cual dice:
"El hombre que conoce los secretos del cuerpo se convierte en padre confesor [...]. Pero sólo el que conoce el secreto de la palabra puede transmitir la gracia de la absolución."
A lo largo de sus trescientas páginas, la narración avanza, potente, exuberante, supliendo, intencionadamente, por supuesto, la acción continua por un estilo rico, complaciente, inundante, irrefrenable, hacia un final no por complejo menos inesperado, síntesis de un modo de hacer literatura típicamente y no por ello menos ciertamente centroeuropeo.

24 de agosto de 2011

Contrapunto LVIII

Me aburren los que me compadecen; tanto, como los que me admiran. Los que me adulan, en cambio, me repugnan.

22 de agosto de 2011

Preferencias

La única cualidad que puede hacer apreciable a un necio en su capacidad para guardar silencio.

20 de agosto de 2011

El origen

Todas las ideologías pretendidamente laicas hunden sus raíces en la religión; por sus objetivos, por supuesto, pero también por sus métodos.

18 de agosto de 2011

La infelicidad como remedio

Actuar en contra de los sentimientos puede hacernos infelices, pero es mucho peor actuar en contra de la razón: nos convertimos en imbéciles.

16 de agosto de 2011

El lenguaje

El lenguaje no es un instrumento tan maravilloso si también puede estar al servicio de los imbéciles.

14 de agosto de 2011

Diari personal, 1933

Traducción de Imma Falcó. Prólogo de Arcadi Espada. Edición de Edith Silve


"Maintenant, foutez-moi la paix", espúreas últimas palabras de Paul Léautaud en su lecho de muerte.


Si lo juzgáramos en términos actuales, podríamos decir sin temor a exagerar que Paul Léautaud, escritor grafómano, crítico ácido y paradigma del egotista según Stendhal, de quien era un rendido admirador, es un "impresentable"; un vistazo a su biografía y a sus obras, sobretodo el monumental Diario Literario (Journal Littéraire, 1954-1966) en 19 volúmenes, basta para hacerse una idea del extremismo del personaje. Como contrapartida, o como complemento, Léautaud confeccionó también un Diario Personal (Journal Particulier, escrito entre 1933 y 1939), cuyo primer período es el que abarca la edición de Días Contados.


El texto toma la forma de un diario en el que el autor reseña , a veces con un detallismo estremecedor, otras con la distancia del no implicado, los vaivenes de su relación sentimental -aunque, como dice la editora en la brillante introducción, llamarla "relación sentimental" sea un eufemismo- con Marie Dormoy , "M. D." en el texto. Paradigma de la misoginia y de la mala educación, a pesar de, o precisamente debido a que el Diario es obsesiva y monotemáticamente sexual, es imposible calificarlo de documento erótico, ni siquiera pornográfico: si algún adjetivo le es aplicable, ese sería el de sórdido.


"Si estimar és preferir un altre a si mateix, en el sentit aquest jo mai no he estimat."


Entre las razones del interés de su lectura, cabe citar la manifestación de la distancia que, en las obras de ficción, pero también en las más personales, interpone el autor entre el narrador y el objeto narrado; es evidente que la determinación de esa distancia es más difícil porque, por principio, en los Diarios el objeto narrado es el propio autor, pero... Efectivamente, si en obras como Otra vuelta de tuerca (Henry James: The Turn of the Screw, 1898), la interposición de narradores representa la distancia máxima, ¿cuál es la distancia mínima? Por lógica, deberían ser los Diarios, pero incluso en este caso existen gradaciones: no es lo mismo Tolstoi que Bloy, ni Valéry que Renard. En este aspecto, Léautaud sería el ejemplo extremo en el que autor, narrador y objeto son una misma cosa.


Los diarios íntimos son, por propia definición, documentos personales pero, ¿cuál es el grado de intimidad de tales escritos? Si se escriben y no se destruyen, ¿para quién se escriben, quién piensa el autor que debe ser su lector final? Max Brod es tal vez el paradigma de los traidores de testamentos literarios pero, teniendo en cuenta el resultado final de esa traición, ¿de veras debe hacerse caso del "no se imprima" que el propio autor ordena?


La obscenidad, la inconveniencia, la incorrección y la más despreciable misoginia se dan la mano en este texto inclasificable que, por lo que tiene de insólito, pero también por el retrato que hace del escritor, se convierte en una lectura muy interesante, aunque a menudo haya que leer alguno de sus pasajes tapándose las narices.

12 de agosto de 2011

Memoria dirigida

A menudo, lo que nos ha ocurrido tiene poco que ver con lo que recordamos que nos ha ocurrido, y menos todavía con lo que nos gustaría recordar que nos hubiese ocurrido.

10 de agosto de 2011

Uno para todos

"Bien general", "bien colectivo", son los eufemismos que se usan para justificar acciones que, bajo la pretensión de beneficiar a la colectividad, no suponen beneficio alguno para ninguno de los individuos que la componen.

8 de agosto de 2011

La distinción

En el mundo existen dos clases de individuos: los seres humanos y los creyentes.

6 de agosto de 2011

Preferible

La diferencia entre despreciar y odiar es sólo una cuestión de grado de indulgencia.

4 de agosto de 2011

2 de agosto de 2011

La similitud

No existe un ser más diferente a nosotros mismos
que aquel cuya imagen vemos en el espejo.
No existe un ser más diferente a nosotros mismos
que aquel cuya imagen nos devuelve el espejo.
No existe un ser más diferente a nosotros mismos
que nuestra propia imagen reflejada en el espejo.
No existe un ser más diferente a nosotros mismos
que el que vemos en el espejo.
Si únicamente son susceptibles de comparación los ítems complementarios,
no existe un ser más diferente a nosotros mismos
que nosotros mismos.

30 de julio de 2011

Cambio de camisola

La multitud de religiones existentes no va en beneficio del ateo sino del creyente: cuando se cansa de una siempre hay otra dispuesta a recibirlo con los brazos abiertos.

28 de julio de 2011

Enchufado

Si no podemos eviar que nos subyuguen, al menos que no sea con nuestra aprobación.

26 de julio de 2011

Manual de estilo

Traducción de Lluís Maria Todó

"Un hombre se hace rico; elegante se nace."


"Mientras más se debe, más crédito se obtiene."

Nunca debería buscarse excusa alguna para volver a los clásicos; a Balzac, por ejemplo, para los lectores francófilos, como a los otros dos componentes de la trinidad novelesca francesa, Flaubert y Zola, aunque sea por la única razón, a pesar de que existen muchas otras, de su significancia como hito indiscutible, cada uno en su especialidad, de la novela europea contemporánea. 

Puede que haya sido la casualidad la responsable de que hayan coincidido en el tiempo la segunda edición de El arte de pagar sus deudas y de satisfacer a sus acreedores sin gastar un céntimo en diez lecciones o Manual de Derecho Comercial para uso de gente arruinada, deudores, desempleados y demás consumidores sin dinero (L'art de payer ses dettes et de satisfaire ses créanciers sans débourser un sou, 1827), escrito por el turonense en colaboración con Émile Marco de Sain-Hilaire, y el Tratado de la vida elegante (Traité de la vie élégante (1830), primera de las tres partes, que completarían Teoría de los andares (Théorie de la démarche, 1833) y Tratado de los excitantes modernos (Traité des excitants modernes, 1839) de la serie Patología de la vida social (Pathologie de la vie sociale) de "La Comedia Humana" (La Cómedie humaine).

Humor inteligente no exento de crítica en ambos casos, cinismo contemporáneo en unos textos que, a pesar de los años transcurridos desde su redacción, cumplen a la perfección con la característica con que dotaba Italo Calvino a los clásicos: su permanencia. En estos tiempos de economía ficticia y culto al aspecto exterior,  leer a Balzac es uno de los placeres que ni la crisis crediticia ni la tiranía de la imagen pueden malograr.

24 de julio de 2011

Guerras

Las guerras ideológicas son mucho peores que las económicas; en éstas, los vencedores necesitan al vencido, mientras que en las ideológicas lo que se persigue es su aniquilación.

20 de julio de 2011

Incuestionable

Las ideologías no son más que mentiras que denuncian a otras mentiras para, mediante esa doble negación, imponerse al adepto como verdad incuestionable.

18 de julio de 2011

Contrapunto LXVI

Nunca deberíamos confiar en aquellos que están dispuestos a querernos sin comprendernos.

16 de julio de 2011

Punto de fuga

Traducción de Verónica Martínez Lira y Adriana Rieta Lira


"No lineal. Discontinuo. Como un collage. Un montaje. Como ya es más que evidente [...] Una no semificción semificcional. Tercamente intertextual y de sintaxis interconectiva críptica. Es probable, a estas alturas, más que obvio; de cierto, para el lector atento."

Supongamos, aunque sea un suponer que supone muchas presuposiciones, que un innominado, o nominado con este grado tan lamentable de precisión, Autor, a quien adivinamos una edad avanzada, que tal vez sea mucho adivinar, pero nos da esa sensación, e incipientes problemas de equilibrio, equilibrio físico, digo, no de cualquier otra clase, como psíquico o de balanzas comerciales, por ejemplo, no, de éstos no, decide escribir una novela, "escribir un libro, uno cualquiera, lo que fuese", bajo dos supuestos: él no quiere aparecer en la trama, y ésta tendrá algo que ver con la cultura, así, en general, que en un estado tan inicial de algo tan importante como escribir una novela, el Autor no ha decidido aún con más precisión. No tiene, pues, tema, pero sí que piensa someterse a un método: escribirá notas, muchas notas, con todo aquello que le venga a la cabeza y que pueda ser explotado -aquello, no la cabeza- con vistas a la redacción, plural provisional o única definitiva, del texto futuro en cuestión; guardará esas notas cuidadosamente, que ya se sabe que los Autores, como buenos artistas, suelen ser bastante descuidados; para ello, establece unos cuantos irrevocables, fijos y, ay, ampliables, puntos de archivo: la repisa del lavabo, la mesilla de noche, el cajón de los cubiertos, el aparador de la vajilla, el infiernillo de la americana, para el invierno, el bolsillo de la camisa, para el verano, y debajo de la maceta de los geranios. Ahora supongamos, sí, seguimos con la convención, que ha transcurrido cierto tiempo, digamos prudencial, aunque la literatura y la prudencia no es que se complementen demasiado, y el Autor no acaba de ver claro su proyecto, no se decide, la máquina de escribir está fallando últimamente, sigue tropezando con los muebles, está metido en otros proyectos, incluso tal vez se decida a aprender informática; en fin, duda. Decide que va a recoger todas las notas y que, si su lectura le inspira la proyectada y otrora tan ansiada novela, tal vez la escriba; si, en cambio, las notas ni fu ni fa, desestimará el proyecto y las tirará todas a la basura, oh, no, al contenedor de papel para reciclar. O tal vez, si encuentra algún editor que le deba un favor, se decida a publicarlas así mismo, tal como están.


Arropado, tal vez a su pesar, por el impreciso término de "escritor postmoderno", contemporáneo de monstruos como John Updike o Philip Roth, hermanado con una generación literaria de transgresores de la talla de David Foster Wallace o Kurt Vonnegut, David Markson fue un escritor inusual en una época en la que la búsqueda incesante de nuevos caminos para el género llevó a selvas impenetrables o a atajos sin salida. Calificado por parte de la crítica como otro "escritor para escritores", es autor de una obra reducida pero no por ello menos influyente, y sistemáticamente ignorado por los editores en lengua española, idioma en el cual apenas puede accederse, en librerías de segunda mano, a su obra cumbre, La amante de Wittgenstein (Wittgenstein's Mistress, 1989; "A work of genius . . . an erudite, breathtakingly cerebral novel whose prose is crystal and whose voice rivets and whose conclusion defies you not to cry", D. F. Wallace dixit), editada sin pena ni gloria al final de los años 80. En estos días, siete años después de su publicación en la lengua original, la editorial mexicana Verdehalago pone al alcance del lector en español este Punto de fuga (Vanishing Point, 2004), texto que pertenece a la la tetralogía que se ha llamado "The Notecard Quartet", que completan Reader’s Block, 1996, This Is Not a Novel, 2001, y The Last Novel, 2007.


Punto de fuga es, pues, un texto raro, un híbrido entre un libro de citas, una colección de aforismos (no moralizantes: Pascal no aparece por aquí, ni tampoco Lichtenberg, menos aún Vauvenargues), una relación de ocurrencias, un work in progress continuo sin objetivo explícitamente definido pero que, a pesar de esa fragmentación, se revela como un texto unitario y potente que explora y explota, en su conjunto, los recursos más escondidos de la narrativa contemporánea, experimento fructífero de deconstrucción de la trama novelesca clásica a partir de unas supuestas notas originalmente destinadas a ser el germen de una novela que nunca fue. Una enciclopedia crítica erudita y laberíntica de la historia de la cultura en la que cada fragmento podría inspirar por sí mismo un texto de la que no salen indemnes ni los actores ("Hannah Pritchard, la más fina actriz trágica del siglo XVIII, nunca leyó un libro. Una idiota inspirada, la llamó Johnson"), ni los personajes históricos ("Cleopatra nunca aprendió a hablar latín. Evidentemente alojó bajo sus sábanas a César y a Marco Antonio por la vía del griego"), ni los filósofos ("De la verdad interior y de la grandeza del nazismo habló Martin Heidegger"), ni las religiones ("Asnos que cargan muchos libros. Como Mahoma, quien no sabía leer ni escribir, calificó a los judíos"), ni los críticos literarios ("No hay críticos ingleses de peso que consideren a Mr. Joyce un autor importante. Dijo Edmund Gosse, dos años después de la publicación de Ulises"), ni el sistema educativo ("Un análisis por computadora prueba que las lecturas asignadas de las escuelas superiores modernas son menos difíciles que las que leía el Autor cuando estaba en octavo grado"); y con jugosas anécdotas referidas a su propio gremio, el de los escritores:  "La probabilidad de que James Joyce y Lenin intercambiaran chistes. En el Café Odeón de Zurich, en 1915, donde ambos pasaban mucho tiempo"; "Había 945 libreros en París en 1845"; "La lectura o no lectura de ningún libro nunca ha mantenido abajo ninguna falda. Dijo Byron"; "La teoría de que la mayoría de los editores son escritores frustrados. A lo que Eliot añadió: también lo son la mayoría de los escritores"; "No los entiendo. Para mí eso no es literatura. Dijo Corman McCarthy de Henry James y Marcel Proust"; "Tonterías de estudiantes. Dijo Edith Wharton de Ulises".


Una lectura fresca, excitante, sugerente, desafiante, imprescindible. No se la pierdan.