5 de enero de 2018

Leyendas desde el pantano

Leyendas desde el pantano. Guadalupe Plata. Antonio J. Moreno, El Ciento.
Bandaàparte Editores, 2017
Uno, que lleva ya unos cuantos años en este negocio, recuerda con ternura los diversos apocalipsis del mundo del libro que preclaros profetas han ido vaticinando: que si un formato poco eficiente, que si ocupa mucho espacio, que si son muy caros, que si envejecen... La llegada de internet tenía que acabar de una vez por todas con los libros, igual que el vídeo mató a la estrella de la radio: que si textos en la nube, que si reproducción fácil y gratuita, que si multiplataforma, que si una nueva narrativa en ciernes... Y aquí siguen los cuadernillos de papel cosidos, igualito que en el siglo XV, disfrutando de una mala salud de hierro. 

Y me diréis qué tiene que ver esa reflexión -¡parrafada!- con la novela gráfica que encabeza este post. Pues que los libros, esos objetos caducos y anacrónicos, han sido los responsables de que haya llegado a mis manos. Como algunos sabéis, trabajo en una librería de Barcelona; a través de una cliente conocí a Nacho Reig justo en el momento después de haber creado una editorial, Dirty Works, que me acercó al trabajo un ejemplar de ese libro inaugural; algo después, en la presentación de uno de los títulos de la editorial en otra librería de Barcelona, Gigamesh, cerveza y whiskey mediante, como no podría ser de otro modo, conocí a Javier Lucini, traductor y la otra media naranja de los Dirty. Resulta que Nacho Reig, afincado últimamente en Andalucía e ignoro por qué complejas afinidades más allá de las de catálogo, conoce a una tal Marga Suárez, editora de Bandaàparte Ediciones, una editorial andaluza que acaba de publicar una novela gráfica en la que la música, los bares y la carretera tienen un papel principal; además, el ilustrador es un tal Antonio J. Moreno, El Ciento, que es el dibujante de las portadas de los libros de Dirty Works. Nacho recuerda que hay un librero en Barcelona interesado en estos temas y le pasa el contacto a Marga, que se pone en comunicación con él, para enviarle un ejemplar... que llega puntualmente a mis manos y en el que descubro a un grupo musical de Jaén, Guadalupe Plata, del que no había oído hablar en mi vida -ahí sí que internet funcionó: para ver algunos vídeos y escuchar canciones del grupo-. Ahora, intenten imaginar esto pero, en lugar de libros -ya saben, esos objetos caducos y anacrónicos-, con archivos de bits bajados al lector electrónico.

Reconozco que la ilustración no es mi fuerte; de hecho, cuando ojeo algún libro ilustrado, tengo tendencia a leer las partes escritas, incluso los bocadillos si es un tebeo clásico, y pasar bastante por alto los dibujos como si se tratara de información adicional o intrascendente. No lo hago a propósito; al contrario, supongo que es debido a un entrenamiento de muchos años leyendo libros convencionales, de los que sólo tienen letra; así que para poder apreciar un texto ilustrado -alguno ha aparecido en este blog-, tengo que obligarme a cambiar el ritmo de lectura y "leer" las ilustraciones como si formaran parte del texto, que es lo que son en realidad.

¿Qué cuenta Leyendas desde el pantano? Pues, de Úbeda a Clarksdale (Mississippi), desde la fundación, con un origen harto curioso, de Guadalupe Plata; algunas actuaciones memorables de sus inicios; su vida en la carretera, mezclando -espero- la realidad con la ficción; la visita a una tienda en Austin buscando la guitarra perfecta; el peregrinaje en reconocimiento a un representante del Blues del Delta -con alguna que otra estrella invitada-. ¿Y cómo lo cuenta El Ciento? En un álbum oscuro como una tumba en el que texto y dibujo, siempre blanco sobre negro, se combinan para dar lugar a un relato tenebroso y gamberro lleno de guiños al blues. 

Quién iba a decir que Andalucía estuviera tan cerca de Luisiana.

Calificación: ****/*****
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